La primavera los saldos altera

En estos días semiprimaverales aún pueden encontrarse saldos precedentes, como los de Tempus, aunque me parece que son de títulos nuevos que hasta ahora no habían sufrido esta circunstancia, como La infantería al ataque, de Rommel, o Doctores en el infierno, curioso titulo que esconde las memorias de una de las estenógrafas de los juicios de Nuremberg.
En las fotos pueden verse los platos fuertes de esta primavera: tomos de la historia del Conde de Toreno de la guerra de independencia, y los primeros títulos de Libsa de la serie de Técnicas bélicas ahora a mitad de precio. Lástima que algunos ya los compramos a su precio original…

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Hierro, plomo y arena. Los Tercios en Flandes

Entrevista a Enrique Sicilia, autor de La batalla de Nieuport 1600

– ¿Qué va antes, la idea o la documentación?

En mi caso, desde luego, siempre será la idea; aquel episodio que ronda por tu mente y que necesitas descifrar. Ese acercamiento apasionado hacia esa historia del pasado que, algunas veces, puede venir condicionado por otras circunstancias o situaciones no divisadas. Por ejemplo, la idea de realizar un libro sobre la batalla de Nieuport no partió de mi mismo. Fue una de las opciones, tras algunas anteriores personales, que el editor me ofreció. Es una batalla muy poco estudiada en español. Lo más parecido y valorado era lo de Albi en Researching&Dragona, y todavía me acordaba de su lectura.

Bueno, ese artículo desde luego que tiene ya un tiempo… la revista desapareció hace ya diez años.
Sí. En realidad me ofrecía un estupendo punto de apoyo, una base para extenderme con seguridad. Esa segunda labor, la captación de fuentes, es sumamente importante. En el caso de Nieuport tuve claro que había que contar no sólo con el relato y opinión de las fuentes españolas desde el siglo XVII en adelante, sino también de las contrarias (holandesas sobre todo, e inglesas). Al final, toqué muchos más palos de los que pensaba (francés, italiano, latín, etc.) y he de reconocer que me encantó esa etapa de investigador, aunque internet ayuda ahora muchísimo con su enorme catálogo, a no gastar tanto tiempo en esas búsquedas físicas en archivos. Tras terminar de organizar en carpetas esa documentación, solo me quedaba comparar y analizar, para más adelante escribir lo que reflejaban los diferentes autores, según mi experiencia acumulada y criterio.

– ¿Pasión por una época, o por la historia militar en general?

No soy un especialista, ni experto o maestro en nada, naturalmente. Me considero, eso sí, un historiador minucioso, que bebe de muchas influencias, aunque mi gran pasión es la historia militar y, dentro de ella, el desarrollo de las campañas, y la lucha de voluntades e intereses confrontados, que terminan en una batalla. Épocas favoritas tengo demasiadas, pero si le tengo que dar alguna yo apuntaría entre 1476 y 1871 aproximadamente.

-Vamos, lo que tradicionalmente se conoce como historia moderna.

Más o menos. Digamos que acoplaría a emperadores, reyes, mariscales o generales, con armas de fuego, instrucción, escuadrón, columnas, líneas y orden cerrado, para cerrar con artillería y caballería, todos juntos en campos de batalla abarcables casi con la vista. Y resaltando la Hispánica del XVII, colindante en mis gustos con la romántica época revolucionaria y napoleónica. Sin dejar de lado a griegos, Alejandro, Diadocos, púnicos, los mongoles, Timur y sus estepas, los samuráis, Grant y su época, las batallas navales…

-Los tercios ¿mito o excusa?

Un contrastado mito marcial. Pocos países, naciones o territorios han tenido un entramado militar tan exitoso y duradero, tan innovador y tan preeminente como los Tercios. Si hubieran sido ingleses o americanos, no le quepa ninguna duda que habríamos visto decenas de películas, y leído innumerables novelas sobres sus hazañas. Desgraciadamente, las propagandas variadas desde 1588 en adelante, sin olvidarme de la fecha totémica y ensalzada francesa de 1643, han tapado y silenciado sus increíbles gestas. Todo ello, ayudado por un sistema educativo, el nuestro, con pocas miras, cambiante y memorístico, que había olvidado la ciencia de la historia militar hasta hace unos años. No gozamos, en líneas generales, del prestigio social y mediático que tienen los historiadores en la cultura anglosajona, por comentar algo.

-Creo percibir por sus respuestas y por lo que le he leído, que tiene usted una visión muy particular de lo que es y debe ser la historia militar. ¿Algo que aclarar?

Bueno, me gusta expresar mi parecer y suelo ser directo con algunas de mis opiniones. Diría que busco ser un formado interpretador. La Historia no valorativa, sin subjetividad o meditación alguna, solo exponiendo unos hechos o acontecimientos sin más, no me interesa tanto; creo que uno, tras analizar con profundidad las numerosas fuentes indagadas, debe dar su punto de vista personal de aquello que quiere trasladar, sin inventarse nada. Y debe mojarse con sus valoraciones, especulaciones o simples conjeturas, aunque pueda desviarse alguna vez de la ortodoxia. Valoro mucho más a esos autores que no se limitan a repetirnos la historia objetiva ya contada, sino que arriesgan en ciertos trabajos, o muestran otros enfoques y nuevas posibilidades para algunos hechos históricos ya consolidados, con un escaparate real de fuentes. En materia militar, además, lo veo fundamental. Tampoco es igual escribir sobre un hecho nunca antes documentado al detalle o investigado en concreto, que sobre otros donde la bibliografía existente sea mayor. La popularidad incide en el mayor o menor grado de dificultad y Nieuport, desde luego, era un reto muy gustoso. Intento, si es posible, ir hacia lo poco publicado y conocido.

-¿Algún héroe de infancia?

Héroes fueron todos esos humanos que, en algún momento de sus vidas, les cupo la “suerte” de estar y sufrir en un campo de batalla. Algunas sociedades desarrolladas y poderosas del XVI o XVII, por no extenderme más, vivían con esa permanente realidad de la guerra. En mi infancia pensaba como muchos otros chavales, en los grandes líderes como Aníbal, Alejandro, Federico o Napoleón; ahora me suelen encandilar más aquellos otros líderes históricos, que están en un segundo escalafón como Pirro, Seleuco, Daun o Suvorov, por citar a otros similares de esos periodos y no acercarme a otros más arrinconados como Marcelo, Federico de Orange-Nassau, Laudon o Moreau.

-¿Autores favoritos?

Autores de historia militar extranjeros que me gusten, pues de memoria diría que Fuller, Keegan, Davis Hanson, Sekunda, R. Arnold, Turnbull, Barbero…y nacionales, citaría a Quesada, Albi, J.L. Sánchez, Rodríguez González, Sañudo, Bolaños, De Mesa y tantos otros que ahora no recuerdo.

-¿Qué aporta el viajar al lugar histórico donde se ha desarrollado la acción?

Variará esa aportación e importancia, según el grado de deterioro o modificación urbanística que tenga esa zona en cuestión. En mi libro sobre la campaña de Nieuport, aparte de visitar algunos museos más que interesantes en Holanda y Bélgica, junto a localizaciones presentes en el libro, tuve la suerte de encontrarme con un campo de batalla no tan transformado como me sugerían las imágenes modernas que había contemplado previamente. Fue una emoción increíble contemplar la gran explanada donde se asienta aún hoy la iglesia de Mariakerke, y su talud de dunas posterior intacto. Cruzar el canal de Nieuport, recorrer y contemplar la extensa playa en bajamar y pleamar, caminar y remontar por las elevadas dunas del interior y sentir la arena bajo mis pies con un sol duradero (con mi cámara réflex disparando sin cesar); considero que son actividades muy recomendables para cualquier aficionado o profesional de la historia militar. Puede cambiar algo la topografía y el propio litoral, mucho las edificaciones, pero las distancias kilométricas, el biotopo, las mareas y la climatología siguen estando ahí tan presentes como hace 414 años.

-¿Algún proyecto ahora en mente?

Estoy ultimando las dos partes de mi segundo libro con HRM ediciones. Una primera parte ensayística versará sobre el Japón Sengoku y los cambios o consecuencias producidas por la evolución de las armas de fuego y la artillería, en aquella atrayente sociedad belicosa. La segunda está enfocada hacia la gran batalla de Sekigahara y las grandes consecuencias que emanaron o terminaron con ella. Me interesa, tras acercarme y examinar a los humanizados Tercios de Flandes, o tratar en Desperta Ferro el honor japonés en un artículo, comparar asimismo el modo y forma de guerrear europeo con el que se estaba realizando desde hacía siglos, al otro lado del mundo. Además, ambas batallas comparten el mismo año de 1600. Esa casualidad fue, lo reconozco, irresistible y en eso estoy.

-Además de una notable actividad en revistas.

Sí, las revistas me han brindado la posibilidad de darme a conocer y siempre serán unos vehículos adecuados para seguir añadiendo experiencias a mi trayectoria. Ahora, junto a mi blog personal o mi actualización semanal en Facebook de Tucídidiano, he terminado algunos otros artículos para Ares Enyalius e Historia y Vida. Ah, se me olvidaba. Tengo desde hace unos meses otra idea -lo ideal sería en forma de libro, estoy abierto a sugerencias editoriales, por cierto- sobre otro remarcable hecho de armas de los Tercios durante el periodo comprendido entre 1618 a 1658 y que poca gente ha escuchado algo de él. Al menos, eso sí lo puedo decir, es una victoria terrestre. Y no me importaría tampoco atacar, algún día, una visión más ampliada sobre las Dunas o adentrarme más en algunas campañas del XVIII español o quizás netamente napoleónicas…en fin, tengo muchas “inquietudes” creativas en la cabeza.

-Gracias por sus respuestas.
Gracias a usted, ha sido un placer.

Rebajas en e-book

Para los  que tienen un kindle, o incluso otro lector de e-book (y ganas de convertir el formato y saltarse el DRM)… ahora mismo y hasta Reyes (se supone; no he encontrado una fecha concreta por ninguna parte) se pueden comprar más de 200 libros (concretamente 209) con descuentos, más o menos importantes. Hay muchísima novela histórica y algunos de historia a secas, sobre todo divulgativa. Entre muchos otros, podemos encontrar libros de Javier Cercas, Javier Negrete, Jesús Hernández e incluso, ejem, Pedro J. Ramírez, entre 0,99 y 1,99 € (y el libro de Pedro J tiene más de 1200 páginas)… También hay un montón de libros de Chaves Nogales, aunque no tan baratos, como puede verse en las capturas adjuntas.
Recordad también que antes de comprar un ejemplar se puede descargar un fragmento del libro, más o menos significativo según el editor, que ayude a decidir la compra. Y que sigue habiendo ofertas diarias en ocasiones muy interesantes, como el segundo tomo de las memorias de Alcalá Zamora (a 1,99 € el 7 de noviembre).
Para los que aún no tienen lector de e-book especializado, pero aún así les puede el afán de consumismo y la compra compulsiva de productos rebajados, recordad que en cualquier ordenador/teléfono/tableta se pueden instalar las aplicaciones de lectura de Amazon, donde leer, anotar y archivar en la nube los libros que compremos, aun no teniendo un Kindle.

¡Más Osprey, es la guerra!


No acabamos de digerir la última encuesta de RBA, y van y nos ofrecen por correo electrónico otra nueva serie de Osprey, en esta ocasión denominada Biblioteca Osprey Grandes Batallas.

Como puede verse en el enlace (y en la captura de pantalla adjunta) en esta ocasión se trata de 30 títulos que, a simple vista, parecen en buena parte “reciclados” con nuevas portadas de las colecciones pretéritas sobre la antigüedad, la edad media y la segunda guerra mundial. Otros sí supongo que son novedad en castellano.

Juraría que también la he visto anunciada en TV con El País al mediodía, pero como fue de refilón y es posible además que fuera en una cadena local y no nacional, no me atrevo a decir nada. En todo caso los interesados pueden consultar el minisitio web creado para su promoción en la web de RBA, e interrogar en consecuencia a su quiosquero.

ACTUALIZACIÓN: sí se vende también con El País, o algo así los domingos. He aquí su web paralela a la de RBA.

ACTUALIZACIÓN 2: No me lo apunté en la agenda y se me pasó comprar el Osprey de las Termópilas por dos euros, más el País. Un buen consejo de alguien que sí lo hizo en los comentarios.

Los saldos de este verano

Ejem.. como siempre (es decir, tarde y mal) comentamos los saldos que este verano más o menos pueden encontrarse en librerías especializadas, grandes almacenes y puestos callejeros. Por lo que he visto, abundan los títulos de editoriales del grupo Planeta, incluyendo, me temo, casi todo el catálogo de la editorial Militaria. Entre tanto bestseller lo cierto es que se incluye una gran cantidad de novela histórica e histórico-bélica, unos pocos libros de historia militar, preferentemente relacionados con películas y series de TV, y algunos de historia general a mi juicio valiosos, como biografías y varios títulos de González Suárez de Espasa. Siguen en venta la mayoría de los títulos que en abril salieron de Ariel, incluyendo Austerlitz y La batalla de Inglaterra de Bungay. A estos libros se han añadido más de esta editorial como el Alejandro de Cartledge, Banderas de nuestros padres de Bradley, y Diario de un marine de Sledge, que interesará a quienes haya gustado la reciente miniserie de The Pacific.

También se encuentran números de la colección de quiosco RBA-Gredos, yo por lo menos he visto que se pueden comprar completos todos los tomos de la Historia de Heródoto, la guerra del Peloponeso de Tucídides, o varios de Jenofonte. Aunque la edición es de quiosco, por lo menos estos títulos en concreto cuentan con todo el aparato crítico.

Muchos de estos libros, en especial los de Crítica, ya están en bolsillo, pero esta es una buena oportunidad para adquirirlos en tapa dura por prácticamente el mismo precio, como La batalla del Ebro y La batalla de Madrid de Reverte. Este año abundan los títulos referentes a la guerra civil, incluyendo la novela de Sánchez Dragó sobre su padre, un gran número de biografías más o menos clásicas (el Lerroux de Álvarez Junco, Largo Caballero de Fuentes, la de Alcalá Zamora anteriormente en Ariel, etc.) lo que hace sospechar que empieza a saturarse el mercado con tanto título sobre esta guerra.

Confieso que, personalmente, este año no he comprado ninguno, ya tenía todos los que me podían interesar, lo que no sé si dice algo bueno de mi juicio o de mi bolsillo. Aprovecho la ocasión para recomendar un título que no llamó demasiado la atención en su día, y del que desgraciadamente descuidé hacer una reseña: los negocios de la guerra. Armas nazis para la república española de los profesores daneses Heiberg y Pelt. Una notable investigación de la trastienda del tráfico de armas y municiones durante 1936-39 desde Alemania, pero también otros países, en especial Grecia, con destinos diversos, además de España. Entre sus interesantes conclusiones recuerdo la de que Italia se vió debilitada por su implicación en la península, mientras que la Grecia de Metaxas aprovechó para renovar su capacidad bélica, en especial la fabricación de munición. Un trabajo notable de historia económica, que me temo pasará desapercibido entre novelas sobre conspiraciones nazis y grandes guerreros enemigos de Roma.

Redistribución de colecciones de kiosco

Por lo menos en Madrid se está volviendo a redistribuir desde el primer número, el Stalingrado de Beevor, la colección de RBA “Grandes batallas”. Como no he visto ninguna campaña publicitaria puede que sea algo “local”, no olvidemos que no siempre estas colecciones salen sincronizadas por toda España, como bien saben los que viven en Zaragoza o Canarias.

¿Novela histórica sobre la guerra de los 30 años? No, contemporánea.

H. J. GRIMMELSHAUSEN: El aventurero Simplicissimus (1668) Editorial Debolsillo, colección Clásicos nº 113. Barcelona 2008. 656 pgs. ISBN: 978-84-8346-602-5
Aunque es un clásico del barroco alemán, en España nos acordamos de Grimmelshausen y su Simplicissimus por la miniserie que se emitió en TVE hace, ejem, muchísismos años, cuando sólo había dos canales de televisión en España, y casi todos los veíamos en blanco y negro. En su momento Plaza&Janés tradujo la novela, al parecer directamente del alemán pero modernizándola un poco. Y ahora Debolsillo ha decidido no simplemente reeditarla, sino revisar su traducción y añadir la Continuatio, una especie de segunda parte publicada un año después, por motivos semejantes a los que tuvo Cervantes con Avellaneda.
Novela picaresca a semejanza de sus contemporáneos españoles, muestra también de primera mano un fresco terrible de la guerra de los 30 años, en la que transcurre toda la novela y buena parte de la vida del autor, que comenzó -por nacimiento- en el bando protestante pero que en la paz prosperó en el catolicismo, terminando sus días como burgomaestre de Renchen, al servicio del Arzobispado de Estrasburgo.
Leer hoy este libro resulta un ejercicio contradictorio; con el modelo de nuestra propia novela picaresca, el lenguaje moderno de la traducción hace que nos resulte un poco falsa. Para los que conocen la figura del pícaro sobre todo por la serie homónima de Fernán-Gómez, supongo que la disfrutarán más, además de que la intención moralizante es semejante a los modelos españoles del XVII, con el desengaño final incluído.
Como los editores españoles no suelen hacer este tipo de productos (libros de bolsillo) si no tienen en perspectiva unas ventas generosas, hacen que me pregunte: ¿Hay a la vista una reedición en DVD de la miniserie alemana?