La última humillación


Puede ser demasiado pronto para decirlo, pero de momento en estas rebajas de verano no hay nada interesante, sólo los ya habituales montones de novelas históricas y románticas, y nada de historia… a no ser que miremos los rincones, y veamos, aún al mismo precio, los saldos de enero pasado. Puedo reseñar un par de títulos que se me habían pasado sobre la GCE, como La primavera del Frente Popular. Los campesinos de Badajoz y el origen de la guerra civil, de Francisco Espinosa, y Memorias de Re, de Raguer de Marivent, pero tampoco es que sean muy bélicos.
Pero lo más terrible es lo que aún no he descrito. Aún estoy reuniendo valor. Y sí, ya sé que las novelas, y mucho menos de fantasía o CF no son el objeto de este blog…. Me da igual encontrar El mecanógrafo de Javier García Sánchez, o Presuntuoso afán. Así escribió James Boswell Vida de Samuel Johnson a 1 €. No he leído a Mary Gentle, entiendo perfectamente que las perpetraciones de John Norman no sirvan ni para envolver pescado, comprendo que a estas alturas Clive Barker no está de moda, curiosamente, por antiñoño, y puedo lamentar que buenos escritores que nunca me emocionaron más que ocasonalmente, como China Miéville, Jonathan Carroll o Roger Zelazny, estén de saldo. Lo malo es que sus títulos están ya en el saldo del saldo, la última humillación, cuando títulos que rondaban los 20 euros ahora son tan invendibles que intentan darles salida a 1 y 2 €, entre títulos de César Vidal, Jon Juarisiti o Florentino Fernández

Pero lo que considero completamente aberrante es que también estén, en esas mesas de la vergüenza, en el muladar del sótano de la desgracia, dos títulos de Iain Banks. Dos de sus mejores novelas, además, que ya en ediciones anteriores terminaron también en saldo

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Guía para la colección "RBA Carros de Combate" 11ª entrega

Guía para la colección “RBA Carros de Combate” 11ª entrega. Modelo del T-72. De nuevo tenemos cuatro títulos seguidos escritos por Steven Zaloga, el gurú para los anglosajones de todo lo que tenga que ver con el este de Europa.

41. El carro de combate T-72. T-72 Main Battle Tank 1974-1993. Zaloga, Steven; Jerchel, Michael; Sewell, Steven. 1993. (63 de la primera edición). Orígen de la “mala reputación” del T-72, este título se escribió demasiado influenciado por los informes posteriores a Desert Storm de 1991, esa guerra que no se sabe si llamar segunda o primera “Guerra del Golfo”. En ella se olvida que, además del abrumador poder aéreo, los T-72 desplegados por los iraquíes eran una versión “descafeinada” sin sensores nocturnos o todotiempo, aparte de una generación anterior a los M1 Abrams. Aun así, y mal que pese a los más modernos desarrollos de la industria rusa y ucraniana, el T-72 y sus variantes se han consolidado como los sucesores del T-55 como carro de combate “todoterreno”, para la mayoría de los ejércitos que no pueden permitirse comprar o mantener diseños más modernos. Y si no les parece gran cosa mi opinión, aquí tienen la de un magnífico especialista sobre estos temas, con una buena cantidad de argumentos.

Volviendo al volumen de Zaloga, como es natural nada se cuenta sobre este carro después de 1993.

42. Carros soviéticos pesados. Soviet Heavy Tanks. Zaloga, Steven; Grandsen, James. 1981. (72 de la edición anterior). Este título de 1981 fue en los 90 reescrito por el mismo autor en otros dos volúmenes, uno dedicado a la familia KV (ya reeditado como número 22) y otro sobre los JS, que en esta ocasión no se reedita. Una lástima.

43. El vehículo de infantería BMP. BMP Infantery Fighting Vehicle 1967-1994. Zaloga, Steven 1994 (13 de la edición anterior). Frente a la lata motorizada del M-113, poco más que un intento para proteger a la infantería del lanzamiento de piedras, la URSS fue más alla con un nuevo concepto, algo así como un carro ligero capaz de albergar un pelotón de infantería, dotado de serie con cañones, ametralladora y lanzamisiles. La carrera armamentista en este segmento ha dado lugar a supuestos transportes para seis-ocho infantes, que pesan más que un carro pesado del inicio de la segunda guerra mundial, y que inevitablemente son identificados en televisiones y periódicos como “tanques”. O a lo mejor no se equivocan tanto.

44. Guerra acorazada en el Frente Central. Tank War. Central Front NATO vs Warsaw Pact. Zaloga, Steven. 1989. (46 de la colección anterior). Si reeditar Carros soviéticos pesados me parece una mala idea, lo de esta novela de ciencia ficción ya supera todo lo descriptible. ¿Tenía interés, en 1989, elaborar una hipótesis de un enfrentamiento convencional entre la OTAN y el Pacto de Varsovia? ¿Sin armas nucleares y sin componente aéreo? ¿Con cifras que ya se sabían erróneas en ese mismo año? Pues nada, reeditémoslo en 2011, para mayor vergüenza del pobre autor, que no acierta en nada ni de casualidad.