Novedades para octubre 2018 Frontline Books

Estudio de Peter Sikora, un especialista en la aviación polaca 1918-1946, sobre los polacos en la Batalla de Inglaterra.

polishfew

The Polish ‘Few’ (Hardback)

Polish Airmen in the Battle of Britain

By Peter Sikora
Frontline Books
Pages: 264
ISBN: 9781526714855
Published: 31st October 2018


£20.00 Introductory Offer

Print price £30.00

Anuncios

Novedades verano 2018

HEIMDAL

Jaco le Magnifique
Journal d’un pilote de la France Libre
Le journal de Jacques « Jaco » Andrieux, un jeune Français meurtri par la défaite de 1940 qui s’évade pour continuer à se battre pour la liberté.
Ses combats au-dessus de la Manche, de Dieppe, du débarquement, dans le ciel de France qui se libère et au-dessus de l’Allemagne agonisante.

Pen & Sword

Monte Cassino Günther Prien and U-47: The Bull of Scapa Flow Objective Falaise 200 Years of The Lancaster Canal

Our Price
£20.00
RRP: £25.00

Our Price
£20.00
RRP: £25.00

Our Price
£15.99
RRP: £19.99

Our Price
£20.00
RRP: £25.00
Waterloo Battlefield Guide The Leicester Gap Marengo

Our Price
£13.50
RRP: £16.99

Our Price
£20.00
RRP: £25.00

Our Price
£20.00
RRP: £25.00

Seaforth Publishing

Seguir leyendo “Novedades verano 2018”

Danzig y SS-Heimwehr Danzig, las tropas de una ciudad libre sin ejército.

Danzig y SS-Heimwehr Danzig, las tropas de una ciudad libre sin ejército.

Como prometí en el anterior podcast, de nuevo colaboro con Daniel CarAn y CasusBelli para hablar un poquito de Danzig, la supuesta Ciudad Libre que se entregó al partido nazi desde junio de 1933, y cuya supuesta “liberación” de sus opresores polacos fue el detonante de la Segunda Guerra Mundial.

Ir a descargar

Puedes escucharlo aquí en directo, descargar el archivo para escucharlo donde y cuando quieras, o hacerlo en el canal de Ivoox de Casus Belli.

Para ilustrar su audición me he permitido añadir una serie de imágenes, aparte de las que ofrece CasusBelli en Pinterest.

Seguir leyendo “Danzig y SS-Heimwehr Danzig, las tropas de una ciudad libre sin ejército.”

Podcast sobre Zelanda 1940, el primer éxito de las Waffen-SS

Los Podcast, radio bajo demanda, están triunfando en Internet, y TamboresLejanos no podía permanecer más tiempo al margen. En este pequeño podcast de, ejem, casi cuatro horas, resumo la primera parte de Zelanda 1940/1944 El bautismo de fuego de las Waffen-SS y la llave de Europa, con la ayuda de Daniel CarAn y del equipo de CasusBelli, a quienes estoy muy agradecido por la difusión que han dado de mis tesis, pese a la distancia y a las dificultades técnicas de la grabación. Se puede escuchar en directo en el reproductor que figura más abajo, o descargar el archivo para escucharlo donde y cuando quieras, o acudir directamente a Ivoox donde Casus Belli tiene su canal.

https://amzn.to/2kJqhn2
https://amzn.to/2kJqhn2

Ir a descargar

En un mes ya acumula casi 20.000 descargas, y 300 Me Gusta. ¡Muchas gracias a todos!

De momento, nada o poco. El futuro está en las re-rebajas

Entre tanto libro de presentador televisivo, siempre hay sitio para una portada con esvásticas…
Como todos los años por estas fechas, los editores limpian sus almacenes de libros que ya consideran invendibles al precio al que salieron, y que de esta forma tienen una segunda oportunidad en nuestras estanterías. Algunos hacen esta limpia muy de cuando en cuando, otros apenas a los dos años.

Este año, como tantos otros, los protagonistas de estas rebajas son Best-Sellers fallidos, novelas románticas, de esas que veremos pudorosamente forradas con papel en playas y piscinas, y libros de famosos que ya no lo son tanto.

Y como siempre, nada de historia, o de libros de largo recorrido. Pero también como otros años, seguramente ese tipo de saldos tardará algo más en aparecer.

Mientras tanto, tenemos ante nosotros un nuevo concepto: las re-rebajas. Quedan saldos de otros años que hay que quitarse ya de encima a cualquier precio, para dejar sitio a los nuevos. Así que, como muestra la foto, puede completarse alguna colección por tres euros. Y a seguir esperando.

los indios caníbales de Texas

comanches
cheyenes

S. C. Gwynne: El imperio de la luna de agosto. (Empire of the Summer Moon. traducción de Víctor V. Úbeda). Ed. Turner, Madrid 2011. 488 pgs. 
John H. Moore: Los cheyenes (The Cheyenne) Ed. Ariel, Barcelona 2004. 344 páginas.

No sé hasta que punto el guionista  y director de Bone Tomahawk  (2015) se ha inspirado mucho, o poco, en los recientes estudios de las culturas nativas norteamericanas a la hora de perpetrar su película, un cruce de Centauros del Desierto (1956) con Las colinas tienen ojos (1977), y muy inferior, si me permiten la opinión, a otros westerns que ahora están revitalizando el género de una forma que no sucedía desde Sin perdón (1992), como  Deuda de honor (2014),  Young Ones (2014) o Lejos de los hombres (2014). Y eso que yo soy más de espagueti western, de sesión doble en el cine del colegio.

=  Las_colinas_tienen_ojos-421441925-large*Centauros_del_desierto-939035951-largeBone_Tomahawk-156276528-large

Esta disgresión cinematográfica viene marcada por la lectura de dos libros sobre los indios de las Grandes Llanuras: Los cheyenes de John H. Moore,  El imperio de la luna de agosto, del muy texano S. C. Gwynne. Seguir leyendo “los indios caníbales de Texas”

El profesor finlandés y el imperio oculto de las llanuras de Texas

Pekka Hämäläinen: El imperio comanche. (The Comanche Empire, 2008). Traducción de R. García Pérez. Península. Barcelona, 2011. 772 páginas.

Antonio Hernández PalaciosFernando Martínez Laínez, Carlos Canales Torres o Alber Vázquez nos han familiarizado con la historia del “oeste español”. Aunque más bien deberíamos hablar de la historia del norte del Virreinato de Nueva España.

Poco conocida a ambos lados del Atlántico, la exploración y colonización española de América del Norte llegó hasta la actual Alaska, pero también posibilitó la creación, según Pekka Hämäläinen, de un auténtico imperio comanche, un imperio de nómadas, sin emperador u organización permanente, pero que dominó al resto de sus vecinos, incluyendo europeos, a los que impuso su modelo cultural y económico. Aun sufriendo periódicas epidemias de viruela y otras enfermedades, más graves para los nativos que para los occidentales,  Hämäläinen demuestra en este libro, que ha ganado todos los premios posibles, que quienes cortaban el bacalao eran los comanches, y no los blanquitos, que poco menos servían para proporcionar esclavos, herramientas, y productos agrícolas que los comanches no se rebajaban a producir.

Ni españoles ni franceses, ni después mexicanos o angloamericanos consiguieron juntar suficientes fuerzas como para penetrar en su territorio y golpear con fuerza suficiente alguno de sus (temporales) asentamientos, mientras los comanches hacían incursiones incluso 400 km al sur de río Grande. Y mientras robaban en Texas, en Santa Fe vendían lo que les sobraba de ese saqueo. Los gobernadores españoles, y más adelante mexicanos, pronto llegaban a la misma conclusión. La única forma de que sobreviviera la colonia era comerciando con los comanches, haciendo grandes regalos a sus jefes y haciendo la vista gorda ante el saqueo de la hacienda de enfrente, que por supuesto, siempre había sido obra de jóvenes incontrolados ajenos a la tribu que ahora ofrecía, por un buen precio, el rescate de algún prisionero.

Con permiso de los sioux, posiblemente fueron la nación indígena que mejor supo aprovechar el cambio que supuso para sus sociedades la llegada del caballo, y más adelante de otros productos del viejo mundo, como las herramientas de hierro o las armas de pólvora. Pero en lugar de someterse a un nuevo sistema de valores e intentar imitar la vida y costumbres de los blancos, como hicieron los Pueblo o incluso los apaches,  los comanches emplearon sus nuevas habilidades para la caza del bisonte, la cría de caballos… y la rapiña de sus vecinos, menos hábiles en la guerra en las llanuras. Hämäläinen incluso se complace en describir a ciboleros (no se extrañen que no figuren en la wikipedia española) a los que cuesta distinguir de los comanches, hasta tal punto han adoptado sus usos y costumbres.

Los indios sedentarios y los europeos nada podían hacer desde sus asentamientos permanentes contra los comanches, fuera de ocasionales incursiones de castigo que tanto nos gusta leer como grandes triunfos de los dragones de cuera... pero que no pasaban de logros temporales. Al final los rápidos (y numerosos) comanches imponían su ley ante unos poderes europeos demasiado débiles y dispersos, y que en realidad dependían de ellos para su supervivencia, gracias al comercio y al sistema de regalos, que en las películas se suele mostrar como una costumbre algo estúpida, pero que en realidad era un sistema de tributos (y, me atrevo a decir, vasallaje) perfectamente ritualizado.

Ta-wáh-que-nah, jefe comanche. Óleo de George Catlin, 1834. Según Catlin los pelos de su barba llegaban a los 8 cm, pesaba unos 140 kg, y era incapaz de montar en ninguno de sus 1500 caballos. Hämäläinen menciona otros casos semejantes.

Los comanches saqueaban a los sedentarios hasta cierto punto, permitiendo que se recuperaran periódicamente, pues no tenían intención de ponerse a cultivar maíz, o criar mulas, y también necesitaban dar salida a ocasionales superávits de caballos o esclavos.  Como dueños de las mejores praderas, y como ladrones, perdón, como consumados recaudadores de impuestos, sus relaciones con otras tribus nómadas fueron pasando de alianzas entre iguales al vasallaje o a la expulsión. Como el resto de las culturas de su entorno practicaban la adopción, pero además, y como buen imperio, su modo de vida era imitado y adoptado por muchos de sus vecinos. Sólo fueron implacables, por lo que cuenta el finlandés, con los apaches, que lo cierto es que hasta dan pena en esta época de su historia.

Aunque la tesis de Hämäläinen no es completamente inédita, y él mismo cita a algunos precursores en ver este gran imperio invisible ya en los años cincuenta, confieso que he estado buscando alguna falla a su tesis, o por lo menos a algún autor que le discutiera. Algo. Y no lo he encontrado. Pero a falta de una superproducción que ponga a los comanches en su sitio en la historia, y borre de nuestra imagen colectiva a los ingenuos salvajes de tantas películas de John Wayne, este voluminoso tocho merece un lugar en nuestras bibliotecas. La edición de Península, como siempre, excelente.

His-oo-sán-chees, jefe comanche, de nacimiento Juan Sánchez. Óleo de George Catlin, 1835.