XXXIII feria capicúa del libro antiguo y de ocasión de Madrid

Este año, si no hubiera sido por la publicidad de los autobuses, no me habría acordado que ya tocaba la “Feria del Libro Antiguo y de Ocasión”, no confundir con la del Libro Viejo y Antiguo, por favor, que es la de otoño. En un paseo rápido veo los puestos de siempre intentando vender más o menos lo mismo. Ya otra veces estuve tentado, al estilo de Smoke, de sacar todas las ediciones fotos desde el mismo ángulo de determinadas casetas, porque juraría que cada seis meses colocan los mismos títulos de la misma manera, con los mismos precios y en el mismo orden. Nada más empezar (desde la plaza de Colón) me encuentro con los consabidos Signal y Der Adler a 10 y 12 euros… sin embargo, según reviso títulos y precios, percibo, señores, que también aquí ha llegado la crisis, para beneficio, se supone, de los posibles clientes, que nos encontramos por lo menos con cartelitos que nos la recuerdan. Pero como pasa con los supermercados -y es que eso del merchandaisin(g) lo inventaron las fruterías de barrio- las supuestas “ofertas” consisten en poner sobre el precio antiguo otro más elevado, y tacharlo, simulando una rebaja que no sé si engañará a muchos.

Pero en algo si se nota la auténtica crisis; las viejas ediciones de memorias de Ike o de Rommel han bajado -e igualado- sus precios a unos 15 euros, y no simplemente porque están disponibles sus reediciones, que ya lo estaban desde hace dos años. Los libros de la segunda guerra mundial han abandonado, casi todos, los confines de los puestos para saltar al primer plano. ¿será verdad que ya no se venden tan fácilmente?

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Notarios, mecánicos del coche y ferias del libro antiguo.

Como todos los otoños y hasta el 15 de Octubre, han vuelto al paseo de Recoletos las casetas de la Feria del Libro Viejo y Antiguo, que no hay que confundir con la del libro de segunda mano y ocasión, en idéntico lugar pero en primavera- aunque en ambas ocasiones se ofrezca prácticamente lo mismo, por los mismos y al mismo precio.
Antes de entrar en lo particular, interesa aclarar una serie de cuestiones generales.
Los tiempos en los que los libros viejos eran estorbos antiestéticos (todo salón agradece una estantería, pero con enciclopedias diversas y los últimos premios Planeta, no se vaya a dar imagen de vetustez y falta de higiene ¡qué horror!) o gusto de escritores, catedráticos, jubilados y chalados con nulo espíritu mercantil han pasado. Hoy el libro viejo puede ser alternativa de inversión a sellos o monedas, así como muestra de exclusividad y “clase”. No es que sea un gran descubrimiento; hace muchos años que aparecieron la tendencia creciente de los precios y la polarización de la oferta en morralla y piezas de lujo. Cómo sobrevivir a ésto puede verse aquí mismo.
Por lo anterior, se engaña aquel que acuda a la feria buscando chollos. Haberlos haylos, pero es como buscar una aguja en un pajar…..y por desgracia hoy estamos acostumbrados a satisfacer muchas necesidades de forma instantánea. De hecho, se puden encontrar incluso libros más caros que nuevos (20€ por una de las novelas sobre Eugenio de Aviraneta, a 11 en Caro Raggio). No. El uso actual de esta feria es doble: encontrar obras difíciles de encontrar que nos resulten imprescindibles, por las que estemos dispuestos a pagar (casi) cualquier cosa; y “dejarse sorprender” por libros de existencia no sospechada y que de golpe parecen prometer una lectura interesante: caprichos.
Respecto a la historia militar, dos grandes temas dominan el panorama: la SGM (desde siempre) y la Guerra Civil (fenómeno reciente). Del segundo tan sólo mencionaré las monografías de Martínez Bande a 30€ mínimo, más caras que las de San Martín, y dentro del tema aéreo, la presencia de “Cadenas del Aire”, “Yo fui piloto de caza rojo”(varias veces) y un raro ejemplar del Miranda&Mercado nº1 en español. Todos ellos a precios elevados. En cuanto a la SGM, suele ser costumbre que los títulos sean novelas (Hassel, Vereiter), libros de divulgación de buena factura (Ryan, Luis de la Sierra) y publicaciones de las de primera oleada como Shirer.
Fuera de estas secciones fijas ya se entra en el terreno de lo inesperado, variable cada año. Esta vez se puede señalar la existencia de una buena colección de como 10 libros estadounidenses sobre la guerra de 1898 y más o menos contemporáneos, lo que sin duda proporciona un punto de vista diferente al machacado por las conmemoraciones y libre de intermediaciones académicas. Igualmente, un libro alemán de 1911, con estudios estratégico-históricos bajo la forma de comentarios a párrafos de Clausewitz -Die Macht der Persönlichkeit im Kriege (no lo busquen, ya no está) o una historia de las fábricas Krupp de 1937, también en alemán y también desaparecida. De vez en cuando aparecen reglamentos tácticos españoles de los años 30/40 que, a pesar de lo limitado de la demanda y su mala conservación no bajan jamás de los 10€ por folleto.
Sin embargo, nos equivocaríamos al buscar en las trastiendas de las casetas sólo en el apartado de “historia” textos aplicables a la HM. Porque también pueden encontrarse colecciones de náutica y aeronáutica que guardan agradables sorpresas. En lo primero, este año no hay Almanacchi Navali ni Jane’s de los años 30; pero sí curiosos libros de texto de la ENM (Escuela Naval Militar) de postguerra que abarcan desde cinemática naval a trigonometría esférica, maniobra o estrategia, aparte de bastantes “Sanmartines” navales cuyo precio se aconseja cotejar con los originales . Lo segundo este año está muy bien representado, con obras raras como un grupo de 6 pseudo-Ospreys italianos sobre la Regia Aeronautica de la SGM u otro de 5/6 libros sobre aviones UK-US desde 1900 hasta los 60 que, si bien algo pasados, siguen siendo joyas por la calidad del papel, la encuadernación, las fotos y la cantidad nada despreciable de información que traen; ahora bien, los precios no son nada populares (85€ el conjunto italiano y 45/50€ cada ejemplar anglosajón).
En resumen: si busca vd. saldos, siga prestando atención a este blog, o herede de algún pariente. Además, gracias a internet, muchas de las dudas básicas sobre temas de HM pueden solucionarse sin comprar libros. Por todo ello, esta feria cada vez más se limita al papel de herramienta cara y de uso muy específico para la consecución de nuestros fines,como sus acompañantes en el título.

De Feria a Feria, y tiro porque me toca

Mientras la “Feria del Libro Antiguo y Viejo” se fue a Palencia y ahora se traslada a Vitoria, en Madrid va a comenzar la del libro “nuevo” del Retiro, 346 casetas con firmas de autores y actos para dar y tomar. El tema a promocionar es la Ciencia, y la comunidad invitada este año es Galicia. De “la cosa nostra” no tenemos ninguna noticia previa, pero es de esperar que Ediciones del Prado ponga caseta donde comprar números atrasados de su última traducción de los Ospreys aeronáuticos, San Martín sorprenda a propios y extraños una vez más resurgiendo cual ave fénix, y que las librerías/editoriales especializadas (como Almena) organicen alguna firmita con sus autores. Seguiremos informando.

Consejos sobre la asistencia a ferias de libros, preferentemente “antiguos”

No nos engañemos, por mucho que madrugues el primer día no vas a encontrar ninguna ganga, libro con precio erróneo u oferta extraordinaria. Es más, si lo dejas para el último día, te admitirán casi de buen grado el regateo.

Si de verdad estás buscando algo especial, raro, edición concreta, etc., emplea internet. La mayoría están en Iberlibro, tienen webs propias, o como mínimo correo electrónico. Indica qué es lo que buscas; muestra más o menos entusiasmo, según estés dispuesto a que te hagan más caso (y que te cobren más), y a esperar. Una Feria no es para eso, es un acto social, un ritual, no un sitio donde encontrar libros baratos o imposibles. Es como ir a una fiesta de empresa esperando divertirse, o intentar adelgazar comiendo jamón light.

Hazte el simpático, pero sin pasarte.
En los puestos de antiguo, menosprecia a los que sólo llevan saldos, rebajando la categoría de la feria (por cierto, sigue habiendo Ospreys-RBA 2 euros).
En los de saldos, critica a los carcamales que llenan sus puestos con morralla (libros de Planeta – Espejo de España, a 4 euros; recién reeditados a 35). Lo fundamental es establecer un vínculo con el comerciante.

Si compras de vez en cuando, sin pasarte, y eres capaz de rechazar “ofertas” o “hallazgos inesperados” puede interesarte que te conozcan y te den trato de cliente (más o menos) preferente. Si eres demasiado compulsivo, (reconozcámoslo: un pardillo), cambia de aspecto entre visita y visita, a ser posible para peor. Pedir descuentos con traje y corbata en pleno mayo con 35º a la sombra puede resultar patético, además de incómodo. Si finalmente te niegas y te niegas a comprar ese libro a ese precio, pero te arrepientes, no vuelvas en persona, sino que emplea a un amigo, amiga, etc. No te sorprenda que a ellos sí les rebajen algo.

Lleva sólo el dinero que estés dispuesto a gastarte. Y no lleves tarjetas, cada año las admiten más y más casetas.

La primera compra es la más difícil. Lleva las bolsas del año pasado con algo de carga, para que vean desde el principio que eres un buen consumidor. Es más fácil conseguir descuentos si muestras en tu indumentaria que no te sobra el dinero, y más aún si muestras que compras muchos, muchos libros. (La mayoría de feriantes tampoco visten de forma especialmente elegante, y han empezado en esto como compradores compulsivos de letra impresa).

No seas impulsivo, a no ser que estés muy seguro. Por ejemplo, el libro de Garriga sobre March se puede encontrar a 6, 15 y 18 euros.

No improvises las compras. Por ejemplo, es fácil confundir a Oswald Mosley (fascista inglés) con Leonard Mosley (periodista más o menos sensacionalista de la SGM).

Reconozcámoslo. Mejor solo que bien acompañado (de quien sea).
Si tus amistades no comparten estas aficiones y no obtienes un especial placer perverso en distanciarte de ellos, no los atormentes arrastrándolos por la feria. Si les interesan los libros tanto como a ti la colombofilia, sé comprensivo y no te arriesgues a verte obligado en unos meses a asistir a conferencias sobre los hábitos migratorios de la torcaz abisinia.
Si vas con otro apasionado en los libros de farmacia… dudo que os comprendáis mutuamente, a no ser que déis con un puesto especializado en farmacia militar.
Pero sobre todo, lo peor, nunca quedes con alguien que busque libros del mismo tema que tú. Terminaréis llegando a las manos, si no algo peor, ante ese raro ejemplar de la autobiografía de Serrano Súñer marcado a 6 euros.

Saldos de Salvat

La cadena de librerías Inforbooks (con dos locales en Madrid, y varios en Barcelona) están saldando una buena parte de los fondos de la colección Guerras y conflictos de la Editorial Salvat, que parece que quiere concentrarse sólo en fascículos y coleccionables de quiosco.
No, no están los libros de Ambrose, pero sí muchos otros. Lo que sigue no es una relación exhaustiva, puede que haya saldados más títulos, pero también puede pasar que cuando se acerque por allí ya no queden tan siquiera estos:

La tragedia del Gustloff. Relato de un superviviente de Heinz Schön, el libro que inspiró A paso de cangrejo de Günter Grass, donde el autor sale como uno de los personajes. Pese al subtítulo de “relato de un superviviente”, Schön no se ha limitado a recoger sus recuerdos, sino que ha dedicado 50 años a investigar todas las circustancias que concurrieron en este controvertido hundimiento.

La Ultima batalla. La caída de Berlín y la derrota del nazismo de Cornelius Ryan, un clásico del género de manos de “puente lejano” Ryan. Su lectura sigue siendo muy recomendable, por más que el tema del fin del tercer Reich no deje de inspirar más y más libros (Berlin 1945 de Beevor, Armaggedon de Max Hastings, o el también descatalogado los últimos cien días de Toland

Un montón de títulos de Tom Clancy, que aparte de escribir best sellers (o de prestar su nombre a quienes los escriben) tiene fama de ser un gran conocedor de las fuerzas armadas modernas en general, y de las norteamericanas en particular; Marines, Fuerzas Especiales, Portaviones (éste tuvo buenas críticas cuando salio) y Guerreros en la Sombra.

Soldados del Olvido. Los últimos supervivientes de Bataan de Hampton Sides relata el rescate de otros “últimos de Filipinas”, los prisioneros abandonados por McArthur en Corregidor y Bataan, supervivientes de “la marcha de la muerte”.

La Brigada de Howard Blum narra la corta pero intensa historia de la brigada judía, reclutada fundamentalmente entre judíos palestinos y que combatió en las últimas fases de la guerra en Europa. Muy interesante.

Dos incursiones en la procelosa bibliografía de la guerra civil española son Luchando por Franco de Judith Keene, que será el “primer estudio sobre los voluntarios europeos al servicio de la España fascista” según reza el prólogo, pero que por las críticas que se hicieron en el momento de su traducción, parece que no había manejado apenas la bibliografía española sobre el tema; y Balas de papel. Anecdotario de propaganda suvbersiva en la guerra civil española, de José Manuel Grandela, cuyo título lo dice todo.

Hay todavía más títulos en el saldo; antiguos libros sobre Ben Laden, memorias de un corresponsal de guerra español, Pearl Harbor del francés Jean Jacques Antier, y puede que alguno más que no recuerdo.

También están todos esos títulos sobre “12 batallas que conmovieron al mundo” “14 victorias desesperadas”, “ocho grandes derrotas”, etc. Entre títulos de este estilo hay algunos francamente malos, simples alargamientos de guiones para documentales televisivos como Errores militares de la segunda guerra mundial de Kenneth Macksey, y otros se supone que mejores como Los zorros de la Guerra de David Rooney, Contra todo pronóstico de Bryan Perret, Héroes de David Eshel, El factor clave de Erik Durschmied….

Estas librerías, también tienen una interesante oferta de 3×2 en los libros de bolsillo de La Esfera, incluyendo el reciente diez años y veinte días de Dönitz, que aún no figura en su web.

Es de suponer, ejem, que varios de estos títulos de Salvat no desaparezcan definitivamente de las librerías españolas y que por su condición de clásicos se sigan reeditando, posiblemente de manos de la Editorial Inédita, que ya ha rescatado las novelas de Sven Hassel. De todas formas sigue siendo una buena oportunidad para aumentar la biblioteca a buen precio.