Un saldo merecido

THOMAS, GORDON; MORGANWITTS, MAX: Enola Gay (Ruin From the Air) Ediciones B. Colección Crónica Actual, Barcelona 2005. 524 pgs

Sí, ya lo sé. Todo el día hablando de saldos, de liquidaciones, de buenos libros que ignominiosamente han acabado en los puestos de baratillo cuando merecían reediciones en formatos de lujo… en esta ocasión no es así.
Enola Gay es, otra vez, un libro que sale de un documental, o una investigación para un documental reescrita en formato de libro. Y aunque soy de los que consideran que el tema es apasionante, estos señores han conseguido hacerlo completamente aburrido. No es que se pierda explicando las bases científicas -o morales, o éticas- del asunto. Es que, sencillamente, el proceso de entrenamiento de todo el grupo de bombardeo, con sus requerimientos de seguridad, con sus rencillas personales, su quítame allá esta prioridad o repíteme qué menú comieron el 4 de agosto, es demasiado trivial para llenar quinientas páginas cuando, desgraciadamente, todos sabemos cómo es el final.
Víctimas de las circunstancias , el escribir sobre la segunda guerra mundial sesenta años después de los hechos lleva a todos estos autores, siempre, a los mismos defectos. Se fijan más en el testimonio de los que han conseguido encontrar aún vivos, sin importar que sea el cocinero o el guardia de la puerta número 3, que no en los testimonios de los protagonistas, ya fallecidos, pero que en su mayoría ya se han publicado y son de dominio público. No se busca ninguna nueva interpretación o enfoque de los hechos, sólo el narrarlos, pero con tanta asepsia que aburren hasta al más interesado, más que nada porque no queda ya nada interesante para narrar.
En su descargo hay que decir que por una vez, la “coartada” que hacen todo este tipo de libros intentando reflejar el punto de vista japonés no aparece forzado ni metida a calzador, de hecho es lo más interesante de un tomo, por lo demás perfectamente olvidable.

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Violetas de marzo

Kerr, Philip: Violetas de marzo (Berlin Noir. March Violets) Editorial RBA Colección: bolsillo/negra. Barcelona 2007. 384 páginas.

La verdad, no soy un apasionado de la novela negra, y eso que lo he intentado en varias ocasiones. Hammett, Chandler, Irish… pues nada, conseguía acabar sus novelas, pero poco más. Prefiero mil veces sus equivalentes fílmicos, tengan o no equivalentes literarios. Sólo consiguieron crear tópicos, pero es el cine quien les ha sacado partido. Sin embargo, hay autores más “contemporáneos” que he seguido, y sigo, con una pasión que no pudieron despertar sus referentes. Chester Himes, Jerome Charyn, pero también Lorenzo Silva o Andreu Martín hacen que siga leyendo novelas de este género, mientras aún tengo “La dalia azul” en edición de Bruguera pendiente de lectura .
¿Y la novela histórica? Aquí me pasa lo contrario; me encantan los grandes clásicos (desde Flaubert a Robert Graves, Gore Vidal… en este género soy tan antiguo que incluso me gusta Enrique Gil y Carrasco). Ferviente seguidor de la máxima de Cervantes, de que “no hay libro malo”, sólo en tres ocasiones he dejado un libro sin terminar, y ente ellas sólo una novela: El Cid, de José Luis Corral (al que aquí pegan un buen repaso).
Con estos gustos, lo raro es que me haya dado por comprar, aun siendo verano, “Violetas de marzo” de Philip Kerr, por puro impulso y sin saber nada del autor o de su obra.
El texto de la contraportada casi es contraproducente, por lo menos para mis gustos. Tres líneas sobre el autor y, en resumen, una “novela negra” ambientada en la Alemania nazi, y encima con continuación. Pero fue el “ojeo” el que me decidió. El detective vive en la Alexanderplatz. Los chistes son muy malos, pero de la época. La prosa es ligera pero no insustancial, y aunque veo que mencionan constantemente a Goering y su lucha con Himmler, finalmente me decido más por ver de qué va que por esperarme una obra maestra.
Y, señores, me ha encantado. No me he puesto a comprobar enciclopedias en mano la parte histórica, pero para estar escrita en 1989 la atmósfera me ha parecido muy verosímil. La trama, lo suficientemente retorcida como para atraparte pero no tanto como para despistarse entre tanto nombre germano, marca de coche y de cigarrillos. Abusa un poco de ese recurso de la “novela histórica”, según la cual el protagonista se codea todos los días con todas las personalidades de su tiempo, pero es normal que si quieres escribir una trama policíaca en el Berlín de 1936 los jerarcas nazis salgan hasta en el chucrut. De hecho, fui inmediatamente a comprarme la siguiente parte. Y aquí empiezan los problemas, porque encuentro tres libros, recién editados en bolsillo por RBA, pero en sus tres contraportadas mencionan que forman parte de una tetralogía. Y eso que según esas contraportadas el tercero tiene un final bastante apocalíptico. Para encontrar por Internet esa cuarta parte ha costado, y mucho. La wikipedia española a día de hoy proporciona como información únicamente el texto de las solapas de sus novelas, además de una lista de sus obras, traducido de la wikipedia en inglés. No debe ser un autor demasiado importante, y encima ya con este poco material se nos ofrece un pequeño problema, pues en ambos wikis se habla de “Berlin noir” como una trilogía, y no como tetralogía. Rebuscando un poco más por Internet encuentro reseñas favorables a otros títulos suyos publicados en Anagrama y por fin llegamos a su página oficial realizada en Flash, muy bonita, pero completamente enfocada, al igual que su blog, para el público infantil de su serie Children of the Lamp.
De no ser por la bitácora de Brigada21, (y vale, también la web de RBA) habría pensado que la serie de Berlin Noir era sólo una trilogía, ya que incluso ya ha sido reeditada en un sólo volumen por Penguin) y no una tetralogía, con lo que las aventuras del detective Bernhard Gunther como afirman las tres contraportadas de los tres volúmenes reeditados en bolsillo por RBA.
Para mayor confusión, la web de RBA no recoge en ninguna parte la reedición que han realizado ellos mismos, en bolsillo, de estas tres primeras novelas. Y ya puestos. ¿no encuentran un poco demasiado parecido el diseño de estas dos portadas?